Cuando pensamos en emprender asumimos que esto será una actividad muy laboriosa que nos quitará una enorme cantidad de tiempo, así que para lograr desempeñarla de la mejor manera se nos ocurre la brillante idea de dejar nuestro trabajo. Dedicarte al máximo a tu idea o proyecto puede darte resultados fantásticos y acortar significativamente los tiempos de espera para la obtención de ganancias. No me malinterpretes, esto no significa bajo ningún término que dejar tu trabajo sea una opción viable. De hecho, tomar esa decisión puede llevar a tu proyecto al fracaso, enseguida te explico por qué.

Emprender no debe desgastarte

Los proyectos que darán sus mejores frutos serán aquellos que hagas con pasión, pero es importante que te tomes el tiempo necesario para realizar otras actividades, incluyendo tu trabajo. Socializar con otras personas en tu ambiente laboral “principal” despejará tu mente para enfocarla en otra cosa, de esa manera tu idea de emprender no agobiará tu mente ni tu cuerpo y podrás dedicarle el tiempo necesario para desarrollarla con calma y a su vez nutrirte de distintas fuentes de contenido.

El trabajo es tu fuente de ingresos

Puedes pensar que este nuevo proyecto hará que ganes mucho dinero; es posible. Dicho esto, abandonar tu fuente de ingresos principal con esta idea en mente puede hacerte perder mucho dinero en el proceso. Recuerda que emprender no es únicamente inventar algo fantástico; también deberás invertir parte de tus ingresos para convertir ese invento en algo real. Dedícate a tu trabajo para utilizarlo como palanca en tu proyecto, de esa manera eventualmente podrás dejar de depender de él.

Seguir tu instinto

Muchas veces nuestro instinto es el motor principal para la toma de nuestras decisiones, esto puede ser una espada de doble filo cuando se trata de dejar tu trabajo para dedicar tu tiempo a algo más importante para ti. Los emprendedores somos personas creativas, imaginativas y nos guía una fuerza indescriptible, lo importante es saber manejar esa fuerza para cometer la menor cantidad de errores posibles. Ten siempre en cuenta los siguientes consejos.

  • Sigue tu instinto en un ambiente controlado
  • No dejes que tus propias ganas de superarte te desequilibren
  • Sé abierto a nuevos puntos de vista
  • Emprender no es un trabajo de un solo día
  • Ten paciencia
  • Analiza el costo de oportunidad

El miedo al fracaso

¡Debo dejar mi trabajo para emprender, si no, fracasaré!”. El miedo al fracaso es algo contra lo que debemos luchar, pues como emprendedores debemos estar abierto al fracaso, de allí sacaremos las lecciones que nos ayudarán a no cometer los mismos errores. El fracaso es parte de cualquier proceso de aprendizaje, sin embargo, atacar un proyecto con demasiado rigor y dedicarle más tiempo del que tenemos puede hacer que no obtengamos los resultados que queremos, de el apuro solo queda el cansancio.

En conclusión

Es importante que tu mente y tu bolsillo trabajen de la mano sin que ninguna esté por encima de la otra. Una mente sana tiene la posibilidad de crear, solventar problemas, marcar objetivos y cumplir metas. Este artículo no es una recomendación a mantenerte en un trabajo donde eres infeliz, mal pagado o sometido; debes reconocer un ambiente laboral negativo para tomar la mejor decisión. Eso sí, el principal consejo es que pienses las cosas dos veces.  Nunca está demás diversificar tus ingresos, así que si realmente amas tu trabajo; quizás cuando tu proyecto comience a dar frutos puedas mantener ambos en marcha y hacer que tu economía crezca.

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